Pensamiento · 1 de noviembre de 2026

¿Cómo nos transforma aquello con lo que entramos en relación?

Cómo nos afectamos y somos afectados, desde la experiencia personal y los vínculos hasta los procesos sociales e históricos.

Una palabra, un encuentro, una ausencia o una condición de trabajo pueden modificar lo que sentimos, pensamos y hacemos. A la vez, nuestras acciones producen efectos en otras personas y en los espacios que habitamos. Llamo afectación a ese proceso, que comprende tanto las emociones como los cambios en nuestras posibilidades de actuar, nuestros vínculos y nuestras condiciones de vida.

No todo nos afecta de la misma manera. Nuestra historia, los recursos disponibles, el momento que atravesamos y el significado que damos a una situación intervienen en sus efectos. Tampoco tenemos todos la misma capacidad de influir sobre los demás.

Pensemos en un mensaje que queda sin respuesta. Para alguien puede ser un detalle; para otra persona, una señal de rechazo. Esa experiencia puede llevarla a insistir, alejarse o preguntar qué ocurrió. Su respuesta modifica el vínculo y genera nuevas afectaciones. Lo que sucede se construye entre el hecho, las historias personales y las acciones que se van encadenando.

Me interesa desarrollar esta perspectiva porque permite conectar la experiencia íntima con los vínculos y con las condiciones sociales e históricas en las que vivimos. Es una búsqueda que atraviesa mi trabajo clínico, mi pensamiento y mi escritura: comprender cómo participamos de aquello que nos transforma y qué posibilidades tenemos de transformarlo.